Autobiografía Agripina García Blanco

Agripina García Blanco



Mi nombre es Agripina García Blanco, nací el 23 de Junio de 1.953, en General Artigas, hija de Don Cristino García Monges (+) y Doña Eliodora Blanco de García (+). Segunda de catorce hermanos.
Madre orgullosa de cuatro hijos, Liz Marlene, Elizabeth María Luz (+), Ricardo Augusto y Celeste Diana.
Mis estudios primarios y secundarios los realicé en mi pueblo natal, en la Esc. Nº 166 Gral. Bernardino Caballero, y Escuela Normal de Profesores Nº8 respectivamente, a base de mucho sacrificio, y con orgullo recuerdo mi primer trabajo de niña, vendiendo hojas de Laurel y limón, por la calles de mi pueblo y detrás de mi abuela materna.
A la edad de 18 años, se abre mi camino profesional, obteniendo aquel primer y añorado Título de Profesora.
A partir de ahí, ejerciendo la docencia de aula y en cargos directivos, conocí el sacrificio del maestro rural, a lo largo y ancho de las tierras de mi Itapúa querida.
En reconocimiento, fui llamada a recibir una Beca para perfeccionar mi profesión de docente, en el mejor Instituto Superior del País, (I.S.E.) de donde egresé en el año 1.981 con el Flamante Título de Especialista en Evaluación Educacional. Título que me permite formar parte de la Supervisión Zonas B y C de Itapúa, como también Evaluadora de Colegios Secundarios de todo el Departamento. Ejercí el cargo de Encargada de Despacho de la Supervisión de la Zona B Itapúa (1989).
Fui Evaluadora Educacional de todos los Niveles, del Poderoso Centro Regional de Educación, General Patricio Escobar de Encarnación, hasta acogerme a los beneficios de la Jubilación Ordinaria, retirándome airosa, y por la puerta grande, obteniendo una Medalla de Oro como reconocimiento y en Honor al Mérito.
De manera paralela al ejercicio de la docencia, no he descuidado mi formación y constante actualización intelectual y profesional. En el año 1.989, la Universidad Católica, Filial Itapúa, me entrega el Título de Abogada.
  
 En aquellos tiempos, mis máximas herramientas eran mis manuscritos, folletos y alguna máquina de escribir.
Con la aparición y uso de las TIC, tenía una especie de resistencia a ingresar al fascinante mundo de la tecnología, ni un mensaje de texto, mucho menos internet.
Amén de lo dificultoso, tenía el pensamiento de que fuera hasta innecesario. Queda claro que actualmente y de manera radical, he cambiado esta errada apreciación.
Las TIC, sus avances y su incursión en mi vida personal y profesional  tuvo un impacto trascendente, enriquecedor y beneficioso tanto en mis tareas de aula como en mi constante tarea investigativa.
Para la obtención del Diplomado en Educación Superior, una Especialización en Educación Superior, una Maestría en Ciencias Jurídicas y un Doctorado en Ciencias Jurídicas, todos otorgados por mi distinguida Universidad Nacional de Itapúa entre los años 2006 y 2017, la utilización de las TIC ya se hicieron una constante.
Word, Power Point, proyectores y las Redes Sociales como Facebook, Twiter y whatssap permiten ir conociendo la increíble experiencia de investigar, aprender y enseñar de manera más fácil.
Resulta incuestionable hoy día, la trascendencia del conocimiento y utilización de las TIC en todas y cada una de las tareas que me corresponde emprender. Tanto en aula como en las tareas investigativas.
 El mundo moderno obliga a estar a la vanguardia tecnológica por la utilidad indiscutible.
Actualmente me desempeño como Catedrática Universitaria en la Universidad Nacional de Itapúa en diferentes facultades, en la Sede Central (Encarnación) y en las filiales de Natalio y Ma. Auxiliadora.
Igualmente, desarrollo tareas como Docente Investigadora por el Rectorado de la UNI.
Cursos, Talleres, Seminarios, Capacitaciones y Actualizaciones fueron y son las constantes de mi vida profesional. Suficientes razones que me obligan a incursionar en el mundo de la tecnología.
Fui partícipe y soy conocedora de al menos tres Reformas Educativas a Nivel País.
Fui miembro del Equipo Técnico Departamental para la implementación de la Reforma Educativa (1.994)
Fui Co- Gestora de la instalación de la Filial de la U.N.I. en mi adorado pueblo natal, Gral. Artigas, con la creación de la Facultad de Ciencias Agropecuarias y Forestales. Por ésta y otras acciones solidarias en favor al Hospital, fui declarada HIJA DILECTA de mi pueblo natal.
La docencia es una tarea que me nace ejercer con pasión, con entrega y con sentimiento, y constituye mi mayor orgullo, por ser fuente de tantas satisfacciones personales y profesionales. Tarea que hoy en día, necesariamente debe ir ligada a las TIC.   

Comentarios

  1. Estimada Agripina, que fascinantee biografia! que orgullo para el pais tenerte como docente. Saludos! Miriam Riveros

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