Autobiografía_Sonia Rodas
Sonia Noemí Rodas
Soy
Sonia Noemí Rodas Garay. Nací en la ciudad de Caaguazú, del Departamento del mismo
nombre, un 2 de noviembre del año 1973. Mi madre es Regina Garay y mi padre,
quien falleció cuando yo tenía 6 años, fue Blas Rodas. Tengo dos preciosos
niños.
Cursé
la educación primaria, secundaria y las carreras de Profesorado de Educación
Primaria y de Licenciatura en Ciencias de la Educación en esta ciudad. Para los
cursos de posgrado ya los hice en otros lugares, como el de Gestión Educacional
en el ISE-Tercer Milenio, en Asunción; la Maestría en Políticas Educativas, en
Santiago de Chile; Especialización en Planificación Estratégica, en Ciudad del
Este; y el Doctorado en Educación, en la Universidad Nacional del Este, en
Ciudad del Este. En el año 2015, tuve la oportunidad de realizar un Curso sobre
Gestión Escolar en Tsukuba, en el país del sol naciente, Japón.
Mi
trayectoria profesional data del año 1994, en me incursiono como maestra de
grado, luego pasé a formar parte del Instituto de Formación Docente, como
Coordinadora de la Unidad Pedagógica Departamental de Caaguazú. En los años
1998-2002 fui Tutora primeramente y luego Coordinadora de Sede para los
estudios de Profesorado de Educación Escolar Básica, en el marco del Proyecto
Educación a Distancia, Profesionalización de Maestros no Titulados. MEC-AECI,
en el Instituto de Formación Docente de Caaguazú. A partir del año 2002 y hasta
la fecha me desempeño como Supervisora Pedagógica de la Región 10, a más de ser
Catedrática en universidades en cursos de posgrados.
Ahora
que escribo este documento, empiezo a reflexionar sobre los momentos que me
cupo estudiar con la modalidad a distancia o virtual, por un lado, con un
soporte de módulos y la tecnología que usábamos para la comunicación con los
tutores eran el teléfono a través de llamadas o correos electrónicos, en donde
había que buscar un ciber para enviar cualquier archivo y encima éstos estaban
en un disquete que soportaba muy poco en almacenamiento, así debíamos tener
varios diskettes o un CD; y por otro lado, ya en los últimos cursos a través de
plataformas, donde teníamos una cuenta de usuario, almacenamiento en nuestras
propias laptop o un pendrive o disco externo. Es decir, puedo darme cuenta
cuánto ha avanzado el uso de las tecnologías en mi propia formación. Esto
supuso y sigue suponiendo que, a medida que va generándose propuestas de
formación, también tuve que reconfigurarme, aprender, desaprender, volver a
aprender, en un proceso de construcción permanente.
Esto
también influye en el mundo profesional. Así, cuando me cupo trabajar como
tutora tuve que aprender a serlo, a “hablar” con los estudiantes sin tenerlos
físicamente. Esto también supuso desafíos interesantes, no es lo mismo
interactuar presencialmente con los estudiantes, a realizarlo desde la
distancia y sin la presencia cara a cara.
Conforme
iba avanzando en el uso de distintas modalidades de estudios, también fui
introduciendo en el trabajo, tanto como Supervisora, y más como docente. Así,
fui utilizando programas o aplicaciones para almacenamiento en las nubes,
plataformas, aprovechar mejor las potencialidades del Hotmail o Gmail, las
redes sociales, navegadores, bibliotecas digitales, etc. Esto implica un
permanente aprendizaje y saber seleccionar herramientas que más se adecuen a
los objetivos o propósitos de una actividad laboral, formativa o de
colaboración.
Existen
varias herramientas, programas, aplicaciones que están al servicio nuestro, es
nuestro compromiso conocerlos y poder aprovechar esas potencialidades para que
puedan contribuir con la participación, la colaboración, la innovación y el
mejoramiento continuo. En conclusión, considero que la inclusión de tecnología
para aprender y enseñar me ha ayudado a mejorar y que las clases sean más paricipativas,
accesibles. Soy conciente que todavía hay mucho campo que debo explorar con
relación a las TIC, y es un camino que quiero seguir recorriendo.

Comentarios
Publicar un comentario